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30 de març de 2016

La desigualdad social es evitable

Actualmente una gran brecha separa a los muy ricos de los demás. Esta desigualdad retrasa el crecimiento económico y fomenta la inestabilidad. Sin embargo, la desigualdad es una opción. No es sólo y ante todo el resultado de fuerzas económicas subyacentes, sino el resultado de nuestras políticas monetarias, fiscales y de gasto público, de nuestras leyes y de nuestras normativas. Existen otras formas de proceder que nos permitirían gozar de una prosperidad más compartida.
   Algunos ejemplos de lo que no debemos mantener:
-NO a las políticas de austeridad. Uno de los motivos: el estancamiento de los ingresos se traduce en estancamiento de la demanda.
-NO a la teoría de la “economía de goteo” que dice que si a los ricos les va bien, también le irá bien al resto de la sociedad.
-NO a la liberalización de los mercados financieros.
-NO a que Hacienda grave las ganancias del capital con unos tipos mucho más bajos que los salarios.
-NO a que los presidentes de las empresas se lleven una parte desproporcionada de los beneficios empresariales y captación de rentas. Por curiosidad vean la página http://patrioticmillionaires.org/ (ricos patriotas de EEUU que luchan por una nación más inclusiva) de donde he copiado esta frase: “Rich people ara not the cause of a robust economy, they are the result of a robust economy”.
   Algunos ejemplos de lo que urge poner en práctica:
-SÍ a la igualdad de oportunidades para la ciudadanía: enseñanza de calidad para todos, justicia no solo para algunos...
-SÍ a poner en práctica el supuesto de que el Estado de derecho debe proteger al débil frente al fuerte y garantizar un trato justo para ambos.
-SÍ a que los muy ricos paguen a Hacienda lo que les toca e impedir que las empresas globales evadan impuestos.
-SÍ a poner coto a los excesos de los bancos y reclamarles transparencia.
-SÍ a una reforma del sector financiero.
-SÍ a un acuerdo internacional sobre la fiscalidad de los beneficios empresariales.
-SÍ a lidiar con los paraísos fiscales que reciben dinero de multinacionales y facilitan su blanqueo.
-SÍ a favorecer las empresas jóvenes y las PIME, impulsoras de crecimiento e innovación.
-SÍ a reducir el presupuesto de Defensa.
-SÍ a invertir en infraestructuras y tecnología.
-SÍ a ayudar directamente a los propietarios de vivienda que están con el agua al cuello y a las víctimas de prácticas bancarias predatorias.
   En su ensayo “La gran brecha”, Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de Economía en 2001, denuncia que EEUU ha dejado de ser la tierra de las oportunidades para todos, analiza sus políticas erróneas, dedica un capítulo a la “profunda depresión” de España y alaba los éxitos conseguidos por distintos países en pro de la igualdad.  
   El mensaje: Es necesario y posible conseguir un equilibrio social. 
     Y termino con el reclamo de una web innovadora: “Big business is broken”.
(foto libre de Dreamstime)